Piura busca consolidar su posición como uno de los principales territorios energéticos del norte del país a partir de nuevas inversiones en transmisión eléctrica, ampliación del servicio y desarrollo de hidrocarburos.
La región enfrenta el reto de ampliar su capacidad energética mientras crecen las actividades productivas y aumenta la necesidad de contar con un suministro confiable. A esta demanda se suma el potencial de Talara, donde el sector hidrocarburos mantiene una participación relevante en la economía regional.
Una red eléctrica preparada para nuevas inversiones
Uno de los principales proyectos corresponde al Enlace 500/220 kV Miguel Grau–Pariñas, incluido en el Grupo 1 del Plan de Transmisión 2025-2034.
La obra forma parte de un paquete de cuatro proyectos adjudicados en junio de 2026 a ENGIE Energía Perú, con una inversión conjunta de US$ 230.8 millones y un alcance de más de 1.6 millones de beneficiarios en Piura, Lambayeque, Junín y Ayacucho.
En Piura, la nueva infraestructura busca mejorar la confiabilidad del suministro y facilitar la incorporación de generación renovable, dos condiciones relevantes para atender futuras necesidades de energía.
Electrificación también abre oportunidades en el ámbito rural
El crecimiento de la infraestructura energética no se limita a los grandes proyectos de transmisión.
En Tambogrande, el MINEM informó en agosto sobre la energización de nuevas redes en San Felipe de Malingas, intervención que permitirá ampliar el servicio eléctrico a cerca de 30,000 personas de 345 localidades rurales.
La ampliación de la cobertura incorpora además nuevas conexiones domiciliarias y extiende el alcance de la infraestructura eléctrica hacia zonas que todavía presentan brechas de acceso.
Talara mantiene el peso de los hidrocarburos
Mientras avanza la infraestructura eléctrica, Piura conserva una actividad hidrocarburífera de larga trayectoria.
Entre enero y julio de 2026, la región recibió S/ 190.48 millones por canon y sobrecanon de hidrocarburos, según información de PERUPETRO. Estos recursos representan una fuente de financiamiento para los gobiernos regionales y locales y para proyectos públicos.
El sector también prepara una nueva etapa de inversión en el Lote Z-69, frente a las costas de Talara, Paita y Sechura.
PERUPETRO inició el proceso para seleccionar un nuevo operador por 30 años. El último dato disponible, correspondiente a diciembre de 2025, registra una producción fiscalizada promedio de 3,369 barriles diarios de petróleo y 8.59 millones de pies cúbicos diarios de gas natural.
Las cartas de interés podrán presentarse hasta diciembre de 2026 y la Buena Pro está prevista para febrero de 2027.
El reto es convertir infraestructura en crecimiento
La combinación de transmisión eléctrica, electrificación rural e inversiones en hidrocarburos plantea una agenda que trasciende el abastecimiento energético. La disponibilidad de infraestructura será un factor para acompañar la expansión de las actividades productivas y generar condiciones para nuevos proyectos.
Este escenario será analizado en PERÚ ENERGÍA Norte 2026, que se desarrollará el 15 y 16 de octubre en el hotel Costa del Sol de Piura.
El encuentro reunirá a representantes del Estado, empresas, inversionistas y especialistas para abordar generación eléctrica, transmisión, hidrocarburos, energías renovables y las oportunidades de inversión en el norte.
La evolución de estos proyectos permitirá observar cómo Piura articula sus recursos energéticos con las necesidades de una economía regional que busca ampliar su capacidad productiva.

