El cultivo de la uva piurana se ha convertido en el segundo más importante de la región, concentrando su mayor actividad productiva entre los meses de septiembre y enero. Debido a ello, la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) alertó que el próximo calendario de producción y exportación puede verse afectado negativamente por el Fenómeno El Niño, pues este alcanzaría su mayor intensidad en el último trimestre del presente año y los primeros meses del 2027.
Este calentamiento, advertido en el último informe de Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), evidencia que las altas temperaturas y las lluvias intensas podrían alterar el crecimiento y desempeño de la vid, por lo que se dañaría la calidad de la cosecha.
“Es necesario que se realice un plan de contingencia para los cultivos que inevitablemente se verán afectados conforme se va intensificando el Fenómeno El Niño. La prioridad reside en que nuestras autoridades puedan fortalecer las medidas de prevención y mantenimiento de drenajes para reducir los daños tanto en los cultivos como en los empleos. Asimismo, dar asistencia técnica a los agricultores para que estos puedan tener una mejor respuesta ante las complicaciones producidas por este fenómeno climático”, comentó Germán Vega, economista de REDES.
La experiencia reciente muestra la sensibilidad de este cultivo frente a escenarios climáticos adversos. Se observa que el Fenómeno El Niño 2023-2024 tuvo un impacto desfavorable respecto a la productividad y competitividad de la uva en Piura. En 2023 la producción anual fue de 224 mil toneladas. La caída asociada al FEN recién se observó con mayor severidad a inicios del 2024, lo que trajo consigo que sólo se alcanzara 127 mil toneladas de producción.
Este caso sirve como un precedente de cómo sufre el cultivo de uva durante este fenómeno natural y el tiempo que se necesita para su reposicionamiento. Se espera que el Fenómeno El Niño 2026-2027 sea mucho más severo, por lo que las afectaciones podrían ser mucho mayores.

